Tu propósito tiene que ser más fuerte que tu miedo.
Tu propósito tiene que ser más fuerte que tu miedo, porque el miedo siempre aparece cuando estás a punto de crecer. No necesitas ser perfecto para avanzar; solo necesitas recordar por qué quieres cambiar y dar el siguiente paso.
Hay algo dentro de ti que quiere más.
Una vida más libre.
Un futuro más bonito.
Una versión de ti que no se rinde tan fácil.
Pero también está el miedo.
Ese miedo que te dice que esperes.
Que todavía no sabes suficiente.
Que tal vez no puedas.
Que mejor lo dejes para después.
No le creas tanto.
El miedo solo hace ruido porque estás a punto de salir de la vida que ya conoces.
Y eso siempre asusta un poco.
Pero tu propósito tiene que hablar más fuerte.
Piensa en la razón por la que quieres cambiar.
Piensa en la vida que quieres construir.
Piensa en la persona que puedes llegar a ser si no te detienes ahora.
No tienes que ser perfecto.
Solo tienes que dar el siguiente paso con el corazón despierto.
Porque el miedo puede caminar contigo…
pero no puede manejar tu vida.
